Durante la madrugada del domingo 25 de mayo de 2026, vecinos de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, se llevaron una sorpresa al avistar un coyote caminando con aparente tranquilidad en el cruce de las avenidas República Mexicana y Benito Juárez, una zona altamente urbana y concurrida del municipio.
Este encuentro inesperado generó tanto sorpresa como preocupación entre los residentes, pues se trata de un área con alta densidad poblacional, comercios y constante tráfico vehicular.
Pero no es un caso aislado. En los últimos años, los avistamientos de coyotes en zonas urbanas del Área Metropolitana de Monterrey han aumentado. Según reportes de Protección Civil de Nuevo León y la Secretaría de Medio Ambiente, esta tendencia se explica por:
– La expansión urbana que reduce el hábitat natural de estos animales.
– La disponibilidad fácil de alimento en la ciudad, como basura, mascotas pequeñas y otros animales silvestres.
– La alta adaptabilidad de los coyotes, que suelen acercarse a las ciudades durante la noche en busca de comida.
Aunque estos animales generalmente evitan el contacto con humanos, su presencia en zonas urbanas genera alerta por posibles ataques a mascotas y, en casos extremos, a personas.
Hasta el momento, no se han reportado incidentes relacionados con el coyote avistado el domingo, ni se sabe si fue capturado o si simplemente se alejó por sus propios medios.
Este tipo de eventos subraya la necesidad de una convivencia responsable entre la fauna silvestre y las zonas urbanas, especialmente en ciudades en crecimiento como las del noreste de México. Mantener el orden y la seguridad en nuestras comunidades también implica entender y gestionar estos nuevos retos que trae la expansión urbana.
