La inseguridad en Puebla no da tregua, y los automovilistas lo saben bien. En menos de dos semanas, delincuentes armados protagonizaron dos robos de camionetas en la estación de servicio Pemex ubicada en la zona de Clavijero, un punto que debería ser seguro para quienes solo buscan cargar gasolina.
Los hechos ocurrieron en horarios casi idénticos:
– El primer atraco fue el 12 de mayo a las 20:23 horas. Un grupo de sujetos armados interceptó a los ocupantes de una camioneta, los amenazó y se llevó el vehículo.
– El segundo robo se registró el 26 de mayo, alrededor de las 20:45 horas, con un modus operandi similar: intimidación, disparos al aire para sembrar pánico y la huida con otra camioneta.
Las cámaras de seguridad captaron ambos episodios, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, generando alarma entre vecinos y usuarios de la zona. La repetición casi exacta de los horarios y el lugar ha puesto en duda la efectividad de las estrategias de seguridad implementadas.
Hasta ahora, no hay reportes de detenidos, mientras la ciudadanía exige mayor presencia policial y operativos que realmente garanticen la protección de la propiedad privada y la tranquilidad en la capital poblana.
Este tipo de incidentes no solo afectan a las víctimas directas, sino que también erosionan la confianza en las autoridades y el orden público, recordándonos que la seguridad no puede ser un tema de segundo plano. ¿Cuánto más se tendrá que esperar para que la vigilancia en puntos críticos como Clavijero deje de ser un simple discurso?
