Durante el fin de semana, autoridades mexicanas desmantelaron un narco túnel de 250 metros de longitud y 6.3 metros de profundidad en el fraccionamiento Nueva Tijuana, que conectaba de manera clandestina con San Diego, California.
La intervención fue resultado de una orden de cateo en la que participaron elementos de la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República, la Fiscalía General del Estado y la Guardia Nacional.
Este túnel no era cualquier pasadizo improvisado: contaba con luz eléctrica, sistema de ventilación y una plataforma eléctrica deslizante para transportar personas y objetos, presumiblemente estupefacientes, hacia territorio estadounidense.
Además, en el inmueble aseguraron:
– Cuatro cartuchos de arma de fuego
– Tarjetas bancarias
– Tres teléfonos móviles
– Un sistema de videovigilancia
– Distintas identificaciones
– Más de 20 dosis de metanfetamina
– Una bolsa con cannabis
El inmueble quedó a disposición del Ministerio Público Federal en Baja California por violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos y a la Ley General de Salud, debido a su probable uso para el tráfico de personas, drogas, armamento, explosivos y dinero en efectivo.
La Guardia Nacional mantiene resguardada la construcción, que se cree llevaba varios meses en operación para alguno de los grupos delincuenciales que operan en la región.
No es la primera vez que el fraccionamiento Nueva Tijuana es escenario de este tipo de operaciones. En junio de 2025, autoridades estadounidenses detectaron la salida de otro túnel que iniciaba en esta misma zona, lo que llevó a las fuerzas mexicanas a intervenir una vivienda en la calle Gustavo Campa. En aquella ocasión, también encontraron cableado eléctrico, iluminación, ventilación y vías para transportar grandes cantidades de materiales.
Este tipo de hallazgos evidencian la sofisticación con la que operan las redes delictivas en la frontera, desafiando los esfuerzos de seguridad y poniendo en jaque la integridad de la propiedad privada y el orden público. Para quienes valoran la seguridad y la legalidad, es un recordatorio de la importancia de mantener una vigilancia constante y una coordinación efectiva entre autoridades de ambos lados de la frontera.
