Este miércoles 17 de junio de 2026, Rafael Caro Quintero, cofundador del extinto Cártel de Guadalajara, volvió a presentarse en una audiencia clave en Nueva York. En el tribunal del Distrito Este, en Brooklyn, la Fiscalía estadounidense pidió que el jurado que juzgará a Caro Quintero sea anónimo y “parcialmente aislado”, una medida poco común que busca evitar cualquier tipo de presión o intimidación sobre los miembros del jurado.
La solicitud, presentada en un documento la noche anterior, incluye que los nombres, direcciones y lugares de trabajo de los candidatos y del jurado definitivo no se revelen ni a las partes ni a sus abogados. Además, se pide que los jurados sean trasladados diariamente por el Servicio de Alguaciles de EE.UU. y que permanezcan aislados del público durante el juicio.
¿Por qué tanta precaución? La Fiscalía argumenta que el caso es de “una gravedad excepcional” y que Caro Quintero tiene un historial de interferencia en procesos judiciales, incluyendo el asesinato de un agente federal estadounidense y la continuación de actividades delictivas incluso desde prisión en México.
El juicio contra Caro Quintero incluye cargos por dirigir una empresa criminal, asesinato (entre ellos el secuestro, tortura y homicidio del agente especial de la DEA Enrique ‘Kiki’ Camarena en 1985), distribución internacional de narcóticos y uso ilegal de armas para promover el narcotráfico.
Aunque Caro Quintero se ha declarado no culpable, la Fiscalía dejó abierta la posibilidad de negociar un acuerdo de culpabilidad, según reportó La Jornada durante la audiencia de hoy.
Este caso, que involucra a uno de los narcotraficantes más notorios de México, refleja la complejidad y los riesgos que implica juzgar a figuras con poder y recursos para influir en el proceso. Mientras tanto, en México, proyectos como el cablebús o teleférico en Puebla avanzan como alternativas de transporte público que buscan mejorar la movilidad y seguridad, mostrando que la inversión en infraestructura puede ser un camino distinto para enfrentar problemas sociales y económicos, lejos de la violencia y la ilegalidad.
