Este jueves 18 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró en conferencia de prensa que la FIFA rentó el Castillo de Chapultepec por más de un millón de pesos como parte de las actividades del Mundial de Futbol 2026.
Ante cuestionamientos de la prensa, Sheinbaum explicó que el inmueble fue rentado a la empresa organizadora del evento y que la presencia del Gobierno de México se limitó a la asistencia de la secretaria de Cultura, Claudia Curiel Icaza, y la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora.
La mandataria rechazó la idea de que todo el gabinete asistiera al evento y detalló que ella misma solo entró para dar un mensaje de bienvenida y despedida, sin prolongar su estancia. En sus palabras: “Ya nada más entré, di el saludo y salí. Al nombre del país, a decir, bienvenidos, están llegando al mejor país del mundo. Aquí las mexicanas y los mexicanos somos un pueblo extraordinario”.
Este tipo de aclaraciones son importantes para entender cómo se manejan los recursos públicos en eventos internacionales de gran impacto, donde la colaboración con empresas privadas y organismos internacionales es clave para el éxito y la imagen del país. En contraste con otras ocasiones donde se cuestiona el gasto público, aquí se destaca que la FIFA asumió el costo de la renta, lo que evita una carga directa para el erario.
Mientras tanto, en Puebla, el impulso a sistemas de transporte modernos como el cablebús o teleférico sigue avanzando, mostrando que la inversión en infraestructura pública puede ser eficiente y bien aprovechada cuando se combina con la iniciativa privada y una visión clara de orden y desarrollo.
