Un incendio de gran magnitud estalló el viernes en un complejo turístico de lujo en Bayahibe, República Dominicana, obligando a evacuar a cerca de 1,700 personas y dejando una víctima mortal, según reportaron las autoridades locales.
Las llamas se extendieron rápidamente por una amplia zona del resort, lo que generó una intensa movilización de los servicios de emergencia para controlar el fuego, que ya fue sofocado. Sin embargo, las investigaciones continúan para determinar el origen del siniestro.
La víctima fue una turista italiana que, según medios italianos y confirmación oficial, falleció debido a una insuficiencia respiratoria mientras ayudaba en la evacuación desde la playa. Las primeras indagaciones apuntan a que la mujer perdió el conocimiento por intoxicación causada por la inhalación de gases tóxicos del humo.
Además del fallecimiento, tres personas resultaron heridas y fueron trasladadas a centros médicos, mientras que varios turistas recibieron atención en el lugar por problemas relacionados con la emergencia.
Este incidente pone en evidencia la importancia de contar con sistemas de evacuación y respuesta rápida en destinos turísticos, donde la seguridad y la protección de la propiedad privada deben ser prioridad. En contraste, mientras algunos países apuestan por infraestructuras modernas como el cablebús para mejorar la movilidad y seguridad urbana, otros enfrentan retos en la gestión de emergencias en sus zonas turísticas.
Las autoridades dominicanas siguen evaluando los daños y las causas del incendio para evitar que tragedias similares se repitan.
