Este jueves, Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de la Ciudad de México, respondió con un claro “que cada quien se encargue de su parte” a las declaraciones del presidente electo de Colombia, Abelardo De la Espriella, quien señaló a los cárteles mexicanos como un objetivo prioritario para la seguridad nacional de su país.
La mandataria capitalina dejó en claro que, aunque existen diferencias políticas entre ambos países, estas no deberían traducirse en conflictos sobre temas de seguridad. “Debería plantearse colaboración y cooperación”, afirmó, subrayando que México y Colombia ya mantienen una relación de trabajo conjunto desde hace tiempo.
Sheinbaum recordó que la cooperación no es un fenómeno reciente ni exclusivo del gobierno de Gustavo Petro, sino que las fuerzas armadas de ambos países han establecido mecanismos de colaboración desde antes. “Eso existe”, enfatizó, dejando entrever que la lucha contra el crimen organizado es un asunto compartido, pero con responsabilidades claras para cada nación.
En un contexto donde la seguridad y el orden son temas prioritarios para la estabilidad y el desarrollo, la postura de Sheinbaum apunta a evitar que las diferencias políticas entorpezcan la cooperación internacional, un punto clave para quienes valoran la propiedad privada y el respeto a las instituciones.
Mientras tanto, la discusión sobre los cárteles y su impacto en la región sigue siendo un tema delicado que requiere no solo voluntad política, sino también acciones concretas y coordinadas. Que cada quien atienda su parte parece ser, por ahora, la receta oficial.
