La Secretaría de Marina y la Fiscalía de Veracruz lograron la detención de José Del Carmen Cadena Escayola, alias ‘Delta 7’, señalado como el presunto autor del secuestro y asesinato de la periodista Roxana Guzmán. El arresto ocurrió en el municipio de Coatzacoalcos y, tras su captura, el detenido confesó el lugar donde fue ultimada la comunicadora.
Roxana Guzmán, directora del portal Pulso Informativo del Sureste, fue privada de la libertad el pasado 2 de junio en Nanchital, cuando un comando armado irrumpió violentamente en su domicilio. Las imágenes que circularon en redes sociales mostraron a hombres encapuchados y armados forzando la puerta para llevársela. Desde entonces, su paradero era desconocido.
La Marina encabezó las labores de búsqueda en coordinación con la Fiscalía estatal, integrando inteligencia de diversas corporaciones federales y estatales, lo que finalmente permitió la captura de ‘Delta 7’.
En medio de la crisis, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró en una de sus conferencias ‘mañaneras’ que el Gabinete de Seguridad, liderado por Omar García Harfuch, estaba directamente involucrado en el caso. “Son varias líneas de investigación y hay que esperar. Es un tema al que hay que ponerle toda la atención; sea o no comunicadora, es una persona, una mujer que fue sustraída de su casa”, declaró.
La familia de Roxana Guzmán, visiblemente afectada, pidió públicamente a Sheinbaum reforzar las labores de búsqueda. Su madre, Rubicelia Ramírez, le imploró: “Por favor, no se le olvide mi hija”. La mandataria respondió que “la están buscando” mientras sostenía la mano de la mujer al salir de la conferencia en Veracruz.
Este caso pone en evidencia la vulnerabilidad que enfrentan periodistas en regiones donde la violencia y la impunidad parecen ir de la mano. Mientras las autoridades federales y estatales trabajan para esclarecer los hechos, queda claro que la seguridad y el respeto a la libertad de expresión siguen siendo retos pendientes.
En un país donde la propiedad privada y el orden deberían ser pilares inquebrantables, la detención de ‘Delta 7’ es un paso necesario, aunque insuficiente, para garantizar que hechos como este no se repitan. Y mientras tanto, la sociedad civil y los medios digitales, especialmente aquellos que apuestan por la información veraz y sin censura, deben mantenerse atentos y exigir justicia.
