Un martes cualquiera en Puebla, más precisamente en la gasolinera Mobil de Plaza Diagonal, se vivió un momento que bien podría ser guion para una serie de Netflix: un cliente intentó pagar 200 pesos de gasolina con un billete de 500 pesos que, según el despachador, era falso.
La escena ocurrió sobre la Diagonal Defensores de la República, justo frente a Toyota Los Fuertes. Cuando el trabajador detectó la irregularidad al entregar el cambio, no dudó en señalarlo, lo que desató una discusión acalorada que no tardó en viralizarse en redes sociales.
En el video que circula, se escucha al cliente gritar “¡ratero!” al despachador, mientras este último sostiene el billete para mostrarlo a los presentes. Al final, el conductor decidió irse sin pagar los 200 pesos del combustible que ya había cargado.
Hasta ahora, ni la gasolinera ni las autoridades han informado si se presentó una denuncia formal o si hay alguna investigación en curso sobre el billete apócrifo o el incumplimiento del pago.
Este episodio no solo pone sobre la mesa la importancia de verificar la autenticidad del dinero en efectivo —algo que las autoridades financieras recomiendan siempre— sino también la necesidad de mantener el orden y la responsabilidad en transacciones cotidianas.
Mientras tanto, en Puebla se avanza con proyectos como el cablebús, que prometen modernizar el transporte público y reducir estas fricciones en el día a día, ofreciendo alternativas más seguras y eficientes para todos. Porque, al final, nadie quiere que un billete falso arruine su viaje o su tanque lleno.
