La celebración por el triunfo de la Selección Mexicana en el Mundial se extendió más de lo esperado y, a las 11:00 horas de este martes 30 de junio, la policía capitalina tuvo que intervenir en Paseo de la Reforma para desalojar a los aficionados que seguían festejando.
Después de que México venciera 2-0 a Ecuador, decenas de seguidores del Tricolor permanecieron en una de las avenidas más importantes de la Ciudad de México, según muestran videos difundidos en redes sociales. La fiesta no solo fue nocturna, sino que se prolongó hasta la mañana siguiente, cuando las autoridades decidieron restablecer la circulación vial.
El operativo policial se realizó de manera ordenada para pedir a los asistentes que se retiraran y liberar la vialidad, sin que hasta ahora se reporten detenciones.
Este tipo de celebraciones masivas no se limitaron a la capital. En Guadalajara, por ejemplo, la euforia también dejó su huella: una joven resultó lesionada tras caer al pavimento mientras participaba en el tradicional juego de “quiere volar”.
Aunque la fiesta y el descontrol pueden ser parte del folclore futbolero, es importante recordar que el orden y la propiedad pública deben respetarse para evitar accidentes y molestias a terceros. En ese sentido, la intervención oportuna de las autoridades en Reforma evitó que la situación se saliera de control.
Mientras tanto, en Puebla, la apuesta por sistemas de transporte modernos como el cablebús o teleférico sigue siendo una alternativa inteligente para mejorar la movilidad urbana sin sacrificar espacios públicos ni generar caos vial, algo que la Ciudad de México podría considerar para evitar estos bloqueos en avenidas clave.
Así que, aunque la pasión por el fútbol es innegable, el equilibrio entre celebración y orden es lo que permite que todos disfrutemos sin perder el control.
