El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, no se guardó nada este miércoles 1 de julio de 2026 y lanzó una dura crítica contra exfuncionarios y exservidores públicos ligados a Morena que han cuestionado proyectos clave de su administración, como el Cablebús. Según Armenta, estas críticas no nacen de un compromiso real con los principios de izquierda, sino de intereses personales y oportunismos disfrazados.
“Simulan una posición de izquierda”, afirmó el mandatario, señalando que muchos de estos perfiles, durante su paso por cargos públicos, se alejaron de los ideales que dieron origen a Morena para privilegiar beneficios particulares. Aunque no mencionó nombres, sus palabras parecen responder a voces como la de la exalcaldesa de Puebla, Claudia Rivera, quien ha expresado reservas sobre el proyecto del Cablebús.
Este sistema de transporte, una de las obras más ambiciosas en movilidad que impulsa el gobierno estatal, ha generado debate. Por un lado, Armenta defiende que el Cablebús mejorará la movilidad urbana, reducirá los tiempos de traslado y ofrecerá un transporte más seguro y sustentable para miles de poblanos. Por otro, algunos críticos cuestionan su costo y viabilidad, poniendo en duda si realmente beneficiará a la ciudadanía.
Lo que está claro es que estas diferencias reflejan una división interna en sectores vinculados a Morena, especialmente en torno a proyectos de infraestructura y movilidad. Mientras Armenta insiste en que las decisiones de su gobierno buscan el interés colectivo por encima de intereses políticos o personales, la polémica sigue abierta.
En un contexto donde la movilidad urbana es un reto creciente, el Cablebús aparece como una apuesta por modernizar el transporte público en Puebla, un avance que, más allá de las críticas, podría marcar un antes y un después para la ciudad. ¿Será que los detractores están viendo el futuro o simplemente no quieren perder su lugar en el pasado?
