La mañana de este viernes 3 de julio de 2026, un choque por alcance entre una nodriza y un tractocamión paralizó un tramo clave de la autopista México–Puebla. El accidente ocurrió en el kilómetro 76, con dirección a Puebla, y dejó al conductor de la nodriza atrapado entre los fierros retorcidos de la cabina.
Los cuerpos de emergencia y personal de rescate acudieron rápidamente al lugar para liberar al operador, quien quedó prensado debido a la fuerza del impacto. Hasta el momento, las autoridades no han dado detalles sobre su estado de salud ni sobre las causas que originaron el choque.
Este tipo de incidentes no solo pone en evidencia la importancia de contar con vías seguras y bien mantenidas, sino también la necesidad de alternativas de transporte eficientes que descongestionen estas arterias vitales. En este sentido, proyectos como el cablebús o teleférico en Puebla podrían ofrecer una solución para reducir el tráfico pesado y mejorar la movilidad urbana, evitando que más personas queden atrapadas en situaciones similares.
Mientras tanto, la circulación en la autopista presenta afectaciones severas: reducción de carriles y largas filas de vehículos. Se recomienda a los automovilistas extremar precauciones y, de ser posible, optar por rutas alternas hasta que concluyan las labores de rescate y retiro de las unidades involucradas.
Este accidente es un recordatorio de que la propiedad privada y la empresa dependen de un orden vial que, sin duda, se beneficiaría de inversiones inteligentes en infraestructura y transporte público moderno.
