Desde que arrancó el Mundial, Puebla reportó una baja del 37.3% en homicidios dolosos durante junio de 2026, comparado con el mismo mes del año anterior. Así lo informó el secretario de Seguridad Pública estatal, vicealmirante Francisco Sánchez González, durante una conferencia encabezada por el gobernador Alejandro Armenta.
Este dato, sin duda alentador, se atribuye a una estrategia coordinada entre los tres niveles de gobierno, que no solo ha reducido los crímenes de alto impacto, sino que también ha intensificado las acciones operativas: en junio se realizaron mil 94 intervenciones en distintos municipios para prevención, inteligencia y combate a la delincuencia.
Entre los resultados concretos destacan la detención de Orlando Alexis N., vinculado a hechos violentos cerca del mercado Morelos, y la captura de un presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Además, se llevaron a cabo operativos contra el robo de hidrocarburo en Tlahuapan y Tepeaca, zonas consideradas estratégicas para este delito.
El vicealmirante Sánchez González subrayó que estos avances son producto de la coordinación permanente entre autoridades federales, estatales y municipales, en línea con la estrategia nacional de seguridad impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el modelo local de coordinación.
Sin embargo, la seguridad no se construye solo desde arriba. Por eso, hizo un llamado a la ciudadanía para usar responsablemente los números de emergencia: el 911 para reportar incidentes y el 089 para denuncias anónimas. La participación ciudadana, insistió, es clave para mantener y mejorar la paz en Puebla.
Mientras tanto, la estrategia conjunta seguirá reforzándose para consolidar esta tendencia a la baja en delitos de alto impacto. En un estado donde la propiedad privada y el orden son pilares, estos esfuerzos son bienvenidos, aunque la vigilancia constante y la colaboración social serán indispensables para que esta reducción no sea solo un espejismo estadístico.
Y en medio de estos esfuerzos por la seguridad, no podemos olvidar que Puebla también avanza en infraestructura de movilidad, como el esperado cablebús, que promete conectar mejor a las comunidades y, de paso, ofrecer alternativas para reducir la inseguridad en el transporte público. Porque, al final, un estado más seguro también es un estado más conectado.
