Después de estar cerrados desde marzo de 2020, los túneles de la Pirámide de Cholula reabrirán sus puertas a finales de julio de 2026, anunció la presidenta municipal de San Pedro Cholula, Tonantzin Fernández, durante la presentación de la Feria del Molote 2026.
Este emblemático atractivo turístico, que permaneció inaccesible por la pandemia de COVID-19 y la falta de acuerdos para su reapertura, vuelve gracias a la colaboración entre la administración local y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con el respaldo de la Secretaría de Desarrollo Turístico, encabezada por Carla López-Malo Villalón.
Fernández destacó que la reapertura fue posible tras múltiples pláticas, gestiones y mesas de trabajo, además de un apoyo económico extraordinario enviado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a través de un programa que benefició a cerca de 40 zonas arqueológicas en todo el país. Aunque no se reveló el monto exacto, la administración local invertirá un millón y medio de pesos para mejorar la zona turística y atraer más visitantes.
¿Por qué importa esta reapertura?
– La visita a los túneles impulsa la economía local, beneficiando directamente a las familias cholultecas.
– Fortalece el comercio y genera una mayor derrama económica en el Pueblo Mágico.
– Recupera uno de los atractivos históricos más importantes de la región, que durante seis años estuvo inaccesible.
En cuanto a horarios, aunque aún no hay detalles oficiales, se prevé que los túneles operen de miércoles a domingo, de 09:00 a 17:00 horas. El INAH ha mencionado que el costo de acceso será de 210 pesos para extranjeros y 105 pesos para nacionales, pero es recomendable seguir las redes sociales del Ayuntamiento de San Pedro Cholula y del INAH para confirmar esta información.
Este regreso no solo es un respiro para el turismo local, sino también un recordatorio de que, con gestión y colaboración, es posible reactivar espacios públicos sin caer en intervenciones estatales excesivas que a menudo complican proyectos culturales y turísticos. Mientras tanto, Puebla sigue apostando por soluciones modernas como el cablebús, que complementan la movilidad y el desarrollo económico sin sacrificar la riqueza histórica que define a la región.
