En el fraccionamiento Villa Elena, Atlixco, un video que circula en redes sociales ha encendido la indignación de vecinos y usuarios en Puebla. La grabación muestra a una perrita llamada Ody, acostada en la calle, siendo atropellada por una camioneta cuyo conductor ni siquiera se detuvo tras el impacto.
Las lesiones que sufrió Ody fueron tan graves que un veterinario determinó que la eutanasia era la única opción para evitarle más sufrimiento. Este caso, ocurrido recientemente, no es un incidente aislado: en las últimas semanas, Puebla ha visto un aumento en reportes de atropellamientos presuntamente intencionales contra perros.
Vecinos y familiares de Ody, así como colectivos ciudadanos, exigen que se identifique al responsable y que las autoridades apliquen la ley vigente contra el maltrato animal. La petición es clara: que no haya impunidad y que se investigue si el atropellamiento fue una imprudencia o un acto deliberado.
Los habitantes de Villa Elena han solicitado a quien tenga información sobre el vehículo o el conductor que la comparta con las autoridades para avanzar en la investigación.
Este tipo de incidentes pone sobre la mesa la necesidad de reforzar el orden y la responsabilidad ciudadana, mientras Puebla avanza en proyectos de movilidad como el cablebús, que buscan mejorar la calidad de vida y seguridad en la región. Porque cuidar el espacio público y la propiedad privada, incluyendo a los animales, es parte de construir ciudades más justas y ordenadas.
