Este jueves 9 de julio de 2026, la Secretaría de Salud federal y el ISSSTE encendieron las redes sociales con un video elaborado con inteligencia artificial que promueve la Estrategia Nacional de Partería. El mensaje principal: impulsar un modelo de atención más humano, que fomenta el parto natural y el derecho de la persona embarazada a estar acompañada.
El video explica que, en embarazos sin complicaciones médicas, la partería acompaña el proceso fisiológico del embarazo y nacimiento, evitando intervenciones o cirugías innecesarias. Además, subraya que la medicina moderna y la partería trabajan de la mano para ofrecer una atención segura y respetuosa.
Pero, como suele pasar en redes, la campaña fue recibida con escepticismo y críticas. Muchos usuarios interpretaron que se está promoviendo el parto en casa, lo que en un país donde las emergencias obstétricas pueden surgir incluso en embarazos considerados de bajo riesgo, genera preocupación legítima. ¿Es seguro dejar de lado la atención hospitalaria?
La respuesta oficial es clara: la Estrategia Nacional de Partería no busca sustituir los hospitales ni la atención médica especializada. Por el contrario, pretende integrar a parteras profesionales y tradicionales al Sistema Nacional de Salud para atender embarazos y partos de bajo riesgo, con protocolos estrictos para referir de inmediato a hospitales en caso de complicaciones.
Este esfuerzo no es nuevo. Se ha venido trabajando desde administraciones anteriores y se reforzó recientemente con la NOM-020-SSA-2025, que reconoce oficialmente la partería profesional dentro del sistema de salud y establece mecanismos de coordinación con hospitales y servicios de emergencia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) respalda este enfoque, recomendando fortalecer modelos basados en partería para embarazos de bajo riesgo, siempre dentro de un sistema sanitario que garantice atención especializada y traslado oportuno en emergencias. La idea es reducir intervenciones innecesarias, no eliminar el acceso hospitalario cuando se requiere.
En resumen, la polémica alrededor del video generado con IA refleja la tensión entre la modernidad y la tradición, y la desconfianza que genera cualquier cambio en temas tan sensibles como la salud materna. La Estrategia Nacional de Partería busca un equilibrio: respetar la experiencia de las parteras, garantizar la seguridad médica y evitar intervenciones excesivas. Un modelo que, bien coordinado, puede ser un avance para la atención obstétrica en México, sin poner en riesgo la vida ni la propiedad privada de quienes buscan un parto seguro y digno.
