La noche del 11 de julio, sobre la transitada Avenida Juárez en Puebla, una conductora de plataforma de transporte vivió la peor versión del “choca y corre”: un automovilista no solo chocó su vehículo, sino que al intentar escapar la atropelló. La víctima, que difundió los hechos este 12 de julio, pidió ayuda para localizar al responsable, quien huyó sin asumir ninguna responsabilidad.
Según el testimonio de la afectada, el agresor conducía un Honda con placas HED973G, el mismo vehículo que usó para darse a la fuga. La mujer hizo un llamado a la ciudadanía para que aporte cualquier dato que ayude a identificar al conductor y facilite la labor de las autoridades.
Este tipo de incidentes no solo generan indignación en redes sociales, donde usuarios ya comparten la denuncia y exigen justicia, sino que también evidencian la necesidad de un sistema de transporte público eficiente y seguro. En ciudades como Puebla, donde la movilidad es un reto diario, opciones como el cablebús —que se planea implementar próximamente— podrían reducir la dependencia del automóvil y, con ello, la incidencia de accidentes viales.
Hasta ahora, las autoridades no han reportado detenciones ni avances concretos en la investigación. La conductora relató que tras el impacto inicial, el automovilista aceleró para huir, atropellándola en el proceso y causándole lesiones que requirieron atención médica. La gravedad de sus heridas no ha sido detallada oficialmente.
La Avenida Juárez es una de las arterias más concurridas de Puebla, especialmente en las noches y fines de semana, lo que convierte cualquier accidente en un problema para la circulación y la seguridad vial. Abandonar el lugar de un accidente con lesionados no solo es una falta grave, sino un delito que puede acarrear sanciones administrativas y penales.
Por eso, las autoridades insisten en que los conductores involucrados deben permanecer en el sitio y colaborar con los cuerpos de emergencia. Mientras tanto, la víctima sigue esperando que la comunidad aporte videos o testimonios que ayuden a esclarecer el caso.
Este episodio es un recordatorio de que la movilidad en Puebla necesita soluciones integrales, donde la responsabilidad individual y la infraestructura pública vayan de la mano para evitar tragedias evitables. Y sí, el cablebús no es la panacea, pero es un paso en la dirección correcta para una ciudad que merece menos “choca y huye” y más orden y seguridad.
