La tragedia en las grutas de Chichicazapan, en Cuetzalan, donde cuatro integrantes de la familia Peña perdieron la vida, ha puesto bajo la lupa la supervisión y regulación del turismo de aventura en Puebla. La diputada local del PRI, Delfina Pozos Vergara, anunció que solicitará formalmente la comparecencia de la secretaria de Desarrollo Turístico, Carla López-Malo Villalón, ante el Congreso estatal para que explique qué protocolos y mecanismos de vigilancia se aplican en estos destinos.
La legisladora no se guardó nada: cuestionó la falta de previsión ante las condiciones climatológicas y reveló que el guía turístico que acompañaba a la familia ni siquiera estaba registrado oficialmente. “¿Por qué se permite que personas sin acreditación tomen la responsabilidad de llevar visitantes y los expongan a estos riesgos?”, preguntó con razón.
Este llamado a cuentas surge después de que el secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, confirmara que el guía no contaba con licencia oficial para ejercer. Además, Pozos Vergara exige saber bajo qué permisos operaba la agencia responsable y si cumplía con la ley para ofrecer actividades de aventura.
El Congreso de Puebla, según la diputada, debe conocer los planes de vigilancia y seguridad que existen para estas zonas turísticas y las medidas que la Secretaría de Desarrollo Turístico implementará para evitar que tragedias como esta se repitan.
En un estado que busca impulsar el turismo, incluso con proyectos modernos como el cablebús en Puebla, la transparencia y la rendición de cuentas no pueden ser un lujo. Los poblanos merecen saber qué pasó realmente y cómo se protegerá su seguridad en el futuro.
