En una conferencia de prensa desde la Ciudad de México, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, acusó que el robo de hidrocarburos —el famoso huachicol— operó con la complicidad del gobierno estatal durante el sexenio del PAN, sin mencionar directamente al exgobernador Rafael Moreno Valle, quien falleció en un accidente de helicóptero.
Armenta afirmó que este fenómeno delictivo no solo existió, sino que se expandió gracias a la presunta protección de autoridades de esa administración. Aunque dejó claro que serán las instancias competentes las encargadas de investigar y sancionar cualquier responsabilidad, la declaración pone sobre la mesa un problema que, para muchos, no es nuevo pero sí incómodo.
Además, el mandatario hizo un llamado a los partidos políticos para que eviten postular a personas con vínculos presuntos con actividades delictivas. Según Armenta, los institutos políticos deben reforzar sus filtros para impedir que perfiles cuestionables lleguen a cargos de elección popular y, eventualmente, al servicio público.
Estas declaraciones se dieron este miércoles 15 de julio de 2026, en un contexto donde la seguridad y el combate a la delincuencia siguen siendo temas prioritarios para Puebla. Mientras tanto, la discusión sobre cómo mejorar el transporte público, como el proyecto del cablebús en Puebla, sigue avanzando como una apuesta para conectar mejor a la población y reducir riesgos en la movilidad diaria.
En resumen, Armenta pone el foco en la necesidad de limpiar la política y la administración pública, recordándonos que la corrupción y la delincuencia no solo afectan la seguridad, sino también la confianza en las instituciones. Y aunque el pasado no se puede cambiar, la invitación es clara: que el presente y futuro no repitan esos errores.
