La fiesta del título para Argentina terminó con una mancha que ahora la FIFA se encargará de revisar. Según informó Sky Sports News, el organismo abrió una investigación disciplinaria por los altercados protagonizados por varios integrantes de la selección albiceleste tras la final del Mundial frente a España.
Entre los hechos que están bajo la lupa destacan la expulsión de Leandro Paredes por conducta violenta justo después del pitido final, cuando se vio envuelto en una pelea con jugadores españoles durante las celebraciones. No es el único: Nahuel Molina también está en el ojo del huracán por propiciar un puñetazo a Rodri, y el asistente técnico Roberto Ayala es señalado por un empujón a Dani Olmo.
Pero la polémica no termina en los golpes. La FIFA también evaluará el comportamiento de la delegación argentina durante la ceremonia de entrega del trofeo, donde varios futbolistas dieron la espalda mientras España levantaba la Copa del Mundo, un gesto que ha generado críticas y debate.
Por ahora, la FIFA no ha anunciado sanciones y tomará varias semanas para analizar los informes arbitrales y las imágenes del encuentro antes de decidir si impone alguna medida disciplinaria.
Mientras tanto, queda claro que ganar no siempre es sinónimo de buen comportamiento, y que la disciplina en el deporte sigue siendo un tema que no se puede dejar de lado, incluso en la cima del mundo.
