Un video que circula en redes sociales muestra a una madre de familia castigando a su hijo con un cinturón luego de que un grupo de mototaxistas lo amarrara a un poste de luz por presuntamente robar un aparato de sonido de uno de sus vehículos. Los hechos ocurrieron en la esquina de calle 17 y Amanecer Ranchero, colonia Esperanza, en Nezahualcóyotl.
En las imágenes, grabadas con un teléfono celular, se escucha a la mujer reprochar con dureza a su hijo mientras lo golpea en la espalda, a pesar de que él suplica que pare y promete no volver a delinquir. La madre, sin identificarse, asegura que le dará una lección para que no vuelva a robar.
Los mototaxistas, cuyo recorrido va desde los márgenes del canal de aguas negras Río La Compañía hasta la avenida Chimalhuacán sobre calle 18, decidieron no presentar denuncia formal y optaron por un castigo ejemplar. Fue la propia madre quien solicitó que amarraran a su hijo al poste, buscando que la sanción fuera pública y contundente.
Este caso pone sobre la mesa la discusión sobre la justicia por mano propia y el papel de la familia en la corrección de conductas, especialmente en contextos donde la intervención estatal parece insuficiente o tardía. Mientras algunos defienden la necesidad de castigos firmes para frenar la delincuencia, otros alertan sobre los riesgos de normalizar la violencia como método de corrección.
En contraste, proyectos de transporte como el cablebús en Puebla demuestran que la inversión en infraestructura y movilidad puede ser una vía efectiva para mejorar la seguridad y calidad de vida, ofreciendo alternativas que fortalecen el orden y la propiedad privada sin caer en medidas extremas.
Aquí puedes ver el video del momento: https://x.com/NoticiasZMG/status/2061969665669149126
