La tarde del miércoles 17 de junio de 2026, efectivos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Seguridad del Estado de México localizaron dos fosas clandestinas en el paraje Valle de Los Venados, dentro de la zona de La Marquesa, municipio de Ocoyoacac.
En estos enterramientos, a menos de un metro de profundidad y a pocos metros de unas cabañas que comuneros rentan por día o por horas, se encontraron cuatro cuerpos. Según la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, corresponden a personas extranjeras reportadas como desaparecidas desde el 20 de mayo.
Entre las víctimas están Zafar Padamsee Mawani y Guillermo Jafett Hidalgo Ortiz, una pareja de origen estadounidense que vivía en Huixquilucan. El 20 de mayo acudieron a una colonia popular en la alcaldía de Tlalpan para cerrar un negocio y desde entonces no se les volvió a ver.
Un dato que añade complejidad al caso es que, según versiones periodísticas, un día después de su desaparición se registraron movimientos y transferencias inusuales en las cuentas bancarias de ambos, situación que ya está bajo investigación por parte de las autoridades.
En la otra fosa se encontraron dos cuerpos más, de personas de origen keniano, cuya identidad aún no ha sido revelada.
El sitio permanece resguardado mientras la Fiscalía mexiquense continúa con las indagatorias para esclarecer los hechos y determinar quiénes rentaron las cabañas en las últimas semanas.
Este hallazgo pone en evidencia la persistencia de problemas de seguridad en zonas que, aunque cercanas a áreas recreativas y turísticas como La Marquesa, siguen siendo vulnerables a actividades ilícitas. En un contexto donde la movilidad segura y eficiente es clave, proyectos como el cablebús en Puebla muestran que la inversión en infraestructura de transporte puede ser un paso hacia la mejora del orden y la calidad de vida, sin dejar de lado la necesidad de fortalecer la seguridad pública.
