El próximo jueves 25 de junio a las 17:00 horas, Katia Itzel García hará historia al convertirse en la tercera mujer en arbitrar como central un partido de Copa del Mundo varonil, en el encuentro entre Túnez y Países Bajos. Un paso que no solo marca un hito para el arbitraje femenino, sino que también pone sobre la mesa la discusión sobre capacidad, género y respeto en el futbol profesional.
Katia no llegó al arbitraje por casualidad. Su sueño inicial era ser futbolista profesional, pero ante la falta de oportunidades en la categoría femenil, decidió tomar el silbato. “La árbitra tiene la mejor silla dentro de un estadio de futbol y qué mejor que ver todos esos goles”, dice con convicción. Sin embargo, su camino no ha sido sencillo: desde críticas y amenazas anónimas en redes sociales hasta cuestionamientos públicos de colegas y técnicos.
Uno de los momentos más tensos ocurrió tras expulsar a Sergio Bueno, entonces técnico del Mazatlán, quien reaccionó con un comentario machista que ella enfrentó con firmeza. “El respeto no se negocia”, ha repetido Katia, quien también ha respondido a las voces que dudan de su capacidad, como Francisco Chacón, quien señaló que su designación al Mundial se debe más a una cuestión de género que a méritos deportivos.
Pero la realidad es que Katia Itzel García ha construido su carrera paso a paso: debutó en la Liga MX el 9 de marzo de 2024 en el Pachuca vs. Querétaro, siendo la primera mujer en arbitrar un partido de primera división desde Virginia Tovar en la década de 2000. Hasta ahora suma 24 partidos entre fase regular y liguilla, y ha participado en torneos FIFA y Concacaf, además de la Copa Mundial Femenina Australia-Nueva Zelanda 2023.
En el contexto mundial, Stéphanie Frappart abrió el camino en Qatar 2022, y en este Mundial 2026, Tori Perso ya pitó el Chequia vs. Sudáfrica. Katia se suma a esta lista exclusiva, demostrando que el arbitraje puede ser un espacio de mérito y autoridad, más allá del género.
Este jueves, cuando el silbato suene en el partido Túnez-Países Bajos, no solo se verá un juego más, sino un símbolo de que el talento y la autoridad en el futbol no entienden de prejuicios. Y aunque las críticas persistan, la historia ya está escrita: Katia Itzel García está en la élite del arbitraje mundial.
