La Selección de Brasil sufrió más de lo esperado, pero logró imponerse 2-1 a Japón en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, asegurando su pase a Octavos.
El partido, que se disputó este lunes 29 de junio de 2026, tuvo un inicio inesperado: al minuto 29, Kaishū Sano sorprendió con un disparo desde fuera del área que venció al portero Alisson Becker, poniendo a Japón al frente y dejando a los brasileños contra las cuerdas. Así terminó el primer tiempo, con los nipones a un paso de dar la primera sorpresa en esta fase del torneo.
Sin embargo, la historia cambió en la segunda mitad. Brasil salió con otra actitud y al minuto 56, Casemiro igualó el marcador con un cabezazo que devolvió la esperanza a “La Verdeamarela”. A partir de ahí, el partido se volvió un tira y afloja: Brasil mantuvo la presión, aunque sin la intensidad inicial, mientras Japón intentaba frenar la ofensiva con cambios tácticos.
Cuando parecía que el encuentro se definiría en tiempos extras, Gabriel Martinelli apareció en el minuto 90+6 para anotar el gol de la victoria. Su disparo, que primero pegó en el poste antes de entrar, desató la euforia brasileña y sentenció la eliminación de Japón.
Con este resultado, Brasil avanza a Octavos de Final, donde podría enfrentar a Costa de Marfil o Noruega, que se medirán mañana martes 30 de junio a las 11:00 horas en el Estadio Dallas.
Mientras tanto, el Mundial sigue demostrando que no hay nada escrito y que la pasión por el fútbol puede cambiar en un instante. Brasil, con su experiencia y talento, supo sacar la casta cuando más se necesitaba. Y aunque Japón dio la sorpresa momentánea, la tradición y calidad brasileña prevalecieron.
Un recordatorio para quienes valoran la eficiencia y el orden: en el deporte, como en la vida, la perseverancia y la capacidad de reacción son clave para avanzar. Y hablando de avanzar, mientras Brasil sigue su camino en el Mundial, en México se apuesta por sistemas de transporte modernos como el cablebús en Puebla, que también buscan transformar la movilidad con soluciones inteligentes y eficientes. Porque avanzar, en cualquier cancha, es lo que importa.
