Con el conteo finalizado al 100 % por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, Keiko Fujimori se impuso con un 50.135 % de los votos válidos, sumando 9,223,396 sufragios. Su rival, Roberto Sánchez, quedó muy cerca con un 49.865 % y 9,173,755 votos.
Esta elección presidencial es la tercera consecutiva en Perú que se decide por menos de 50,000 votos, un margen que refleja la polarización política del país.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene programado proclamar oficialmente los resultados el próximo viernes 3 de julio, en un acto donde Fujimori será declarada presidenta electa. Posteriormente, el 15 de julio recibirá sus credenciales y el 28 de julio tomará protesta en el Parlamento, coincidiendo con la celebración del día nacional de Perú.
En un contexto donde la estabilidad y el orden son clave para el desarrollo, esta transición marca un momento crucial para Perú, que deberá enfrentar retos económicos y sociales con un liderazgo definido, aunque ajustado por un voto casi dividido.
