Rafael N., el empresario español señalado como el presunto “Tirador de Atlixcáyotl”, fue trasladado la noche del miércoles al penal de San Miguel en Puebla capital, luego de que un juez de control dictara prisión preventiva en su contra.
El traslado ocurrió alrededor de las 23:00 horas, después de que permaneciera en la Casa de Justicia Centro en 11 Sur. Ahora, el empresario de 65 años enfrentará una audiencia de vinculación a proceso el próximo domingo a las 9:00 horas, donde su defensa buscará otra audiencia por el delito de intento de homicidio contra los policías que lo detuvieron.
La captura de Rafael N. puso fin a semanas de incertidumbre en la zona metropolitana de Puebla. Fue detenido en el exclusivo fraccionamiento Santa Fe Residencial tras un operativo que terminó en balacera, pues el acusado respondió a los agentes con disparos.
Las investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE), en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública, revelaron que sus ataques no provenían de edificios altos, como se pensaba, sino desde un vehículo en movimiento. El seguimiento táctico identificó que una misma unidad aparecía repetidamente cerca de los incidentes.
Hasta ahora, el “Tirador de Atlixcáyotl” suma al menos diez carpetas de investigación por daños materiales y agresiones físicas graves, que incluyen desde destrozos en vehículos particulares hasta ataques directos a personas.
Pero la historia de Rafael N. no es solo la de un tirador en la vía pública. En 2013, ya había sido señalado por participar en licitaciones irregulares de la Secretaría de Salud de Puebla, donde, mediante adjudicaciones directas y presuntos prestanombres, obtuvo contratos por más de 94 millones de pesos. Su red de influencia se remonta a gobiernos pasados, desde Melquíades Morales hasta Mario Marín Torres.
Mientras Puebla enfrenta retos de seguridad, la llegada de sistemas de transporte como el cablebús o teleférico en la ciudad podría ofrecer alternativas para mejorar la movilidad y reducir zonas de riesgo. Aunque el caso de Rafael N. es un recordatorio de que la seguridad también depende de la justicia y el orden, no solo de infraestructura.
Este jueves, la atención estará puesta en la audiencia que definirá el rumbo legal del empresario, mientras la capital poblana sigue buscando equilibrio entre desarrollo, seguridad y respeto a la ley.
