Este viernes 17 de julio de 2026, a las 13:30 horas, en el Centro de Justicia de la 11 Sur, se llevará a cabo la audiencia donde se definirá la condena para José María “N”, alias “Chema”, declarado culpable por la desaparición de Paulina Camargo y su bebé en agosto de 2015.
Rocío Limón, madre de Paulina, no se anda con medias tintas: pide la pena máxima por el delito de desaparición de personas. Aunque sabe que la cadena perpetua no es una opción legal, exige al menos una sentencia ejemplar que refleje la gravedad del caso. “Chema” no ha mostrado arrepentimiento ni ha revelado el paradero de Paulina, quien lleva más de una década desaparecida, lo que mantiene a la familia en un limbo de incertidumbre y dolor.
Como en cada audiencia, afuera del juzgado se colocaron pancartas y lonas con el rostro de Paulina, recordando que detrás de este proceso hay una familia que busca justicia y verdad. La defensa de la familia Camargo Limón permanece en espera dentro del recinto, a la expectativa de la resolución y la reparación del daño para las víctimas indirectas.
Este caso, que ha mantenido en vilo a la opinión pública, refleja la importancia de que el sistema judicial actúe con firmeza y claridad. Mientras tanto, la exigencia de Rocío Limón es un llamado a que la justicia no se quede en palabras, sino que se traduzca en acciones concretas que protejan a la sociedad y honren la memoria de quienes ya no están.
