El futuro de las remesas entre Estados Unidos y México enfrenta un nuevo reto. El presidente Donald Trump firmó este lunes la orden ejecutiva “Restaurando la integridad al sistema financiero de Estados Unidos”, una medida que, aunque no menciona abiertamente las remesas, apunta al corazón de los envíos que millones de migrantes mexicanos hacen cada mes a sus familias.
Pero, ¿en qué consiste y cómo podría cambiar la vida de quienes dependen de este dinero?
### ¿Qué exige la nueva orden?
La instrucción, fechada el 19 de mayo de 2026, ordena al Departamento del Tesoro que, en un plazo de 60 días, emita lineamientos estrictos a bancos y entidades financieras para vigilar:
– **Transferencias internacionales de bajo monto.** Se consideran potencialmente riesgosas para lavado de dinero o financiamiento de actividades ilícitas.
– **Uso de apps y plataformas P2P.** El gobierno pondrá especial atención en pagos de persona a persona y procesadores de terceros, donde muchas veces no hay registro bancario formal.
– **Movimientos repetitivos y pequeños.** Los depósitos o retiros frecuentes, típicos de quienes envían parte de su salario de forma regular, serán analizados bajo la lupa por posible “estructuración”.
Un punto clave: la orden permite a los bancos pedir información extra, incluyendo el estatus migratorio, cuando detecten alguna señal de alerta.
### México, en la mira
Para nuestro país, la noticia no es menor. México es el tercer receptor de remesas del mundo: solo en 2025, llegaron más de 64 mil millones de dólares, la mayoría desde EE.UU. Para muchas familias, este dinero es la diferencia entre salir adelante o no.
Aunque la orden **no prohíbe el envío de remesas**, sí abre la puerta a que los bancos pidan papeleo adicional, e incluso rechacen transferencias de migrantes sin documentos en regla. Esto afecta especialmente a quienes usan el **ITIN** (número de identificación fiscal), una herramienta clave para migrantes indocumentados que buscan abrir cuentas y enviar dinero legalmente.
Según el texto de la orden, el uso del ITIN ahora será visto como un posible “factor de riesgo”, lo que podría traducirse en trámites más engorrosos y, en algunos casos, obstáculos difíciles de superar para quienes dependen de este recurso.
### ¿Qué sigue?
En los próximos dos meses, la Reserva Federal y la FDIC publicarán nuevas guías sobre cómo tratar estos casos, lo que podría endurecer el acceso al crédito —hipotecario o personal— para migrantes mexicanos.
Para la comunidad migrante, el reto será doble: cumplir con nuevas reglas sin caer en la informalidad y mantener el flujo de remesas que sostiene a millones de familias en México. Y para quienes creen en la libertad económica, la propiedad privada y el papel clave de la empresa, este tipo de medidas invitan a reflexionar sobre hasta dónde debe llegar la intervención estatal en la vida financiera de las personas.
En un contexto donde cada dólar cuenta, la vigilancia adicional podría traducirse en menos envíos, más trámites y nuevas barreras entre quienes quieren trabajar, ahorrar y ayudar a su familia. El debate está servido: ¿protección financiera o exceso de control? El tiempo y las reglas finales lo dirán.
