Durante el sexenio de Claudia Sheinbaum, ya suman 85 funcionarios y exfuncionarios detenidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, según informó Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en conferencia de prensa desde Palacio Nacional.
Entre los detenidos destacan al menos seis presidentes municipales que estaban en funciones al momento de su aprehensión. García Harfuch subrayó que este operativo responde a un compromiso con la “cero impunidad” y la convicción de investigar y detener a quienes cometan delitos, sin importar si son funcionarios o exfuncionarios.
El titular de la SSPC enfatizó que las investigaciones no distinguen partidos políticos: “En estos casos están de todos los partidos y de todos los colores”. Así, la narrativa oficial busca dejar claro que la lucha contra la corrupción y la impunidad no tiene sesgo partidista.
La política de seguridad bajo la administración de Sheinbaum, según García Harfuch, se basa en:
– Combate a la impunidad y la corrupción.
– Fortalecimiento de la coordinación institucional.
– Ampliación de las capacidades de inteligencia e investigación del Estado mexicano.
El objetivo, asegura, es actuar con mayor precisión y eficacia contra las estructuras criminales para lograr la pacificación del país. Las acciones de seguridad se desarrollan mediante la integración de inteligencia, investigación, operaciones y despliegue territorial permanente.
García Harfuch afirmó que el gobierno de Sheinbaum ha sido “firme en el combate a los grupos delincuenciales”, con detenciones diarias de generadores de violencia, aseguramiento de armas y drogas, destrucción de laboratorios a cargo del Ejército y la Marina, aseguramiento de recursos económicos y desarticulación de redes criminales.
Sin embargo, mientras la administración presume estos resultados, la pregunta para los ciudadanos sigue siendo: ¿es suficiente la detención de funcionarios para garantizar el orden y la seguridad, o se trata solo de una estrategia reactiva? Otros medios y analistas han señalado que, aunque las cifras pueden impresionar, el reto de fondo sigue siendo la prevención y la consolidación de instituciones fuertes, donde la propiedad privada y la empresa puedan desarrollarse sin la sombra del crimen y la corrupción.
¿Tú qué opinas? ¿Es este el camino correcto o solo un parche más en la larga historia de la inseguridad en México?
