El gobierno de Puebla está evaluando la posibilidad de suspender clases el próximo jueves 11 de junio, día en que arrancará el Mundial de Futbol 2026. Así lo anunció el gobernador Alejandro Armenta Mier, quien señaló que su administración busca alinearse con las estrategias de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Sin embargo, la decisión final sobre la suspensión escolar se tomará tras una reunión con las autoridades educativas. “Vamos a estar pendientes, me reuniré con el equipo educativo y vamos a revisar todos estos temas”, comentó Armenta Mier este viernes 5 de junio.
En contraste con la posible pausa en las escuelas, el mandatario descartó que el jueves 11 sea día de asueto para los trabajadores del Gobierno Estatal. Tanto él como sus funcionarios acudirán a sus centros de trabajo con normalidad para mantener la atención a la ciudadanía. Eso sí, no prohibió que desde sus oficinas puedan seguir la inauguración del Mundial en pantallas o celulares.
Por otro lado, Armenta Mier confirmó que no asistirá al partido entre España y Perú, programado para el 8 de junio en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla, pero estará atento a la recepción de invitados, aficionados y a los operativos de seguridad.
Mientras Puebla aún define su postura, otras entidades ya confirmaron la suspensión de clases. La Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció que en la Ciudad de México no habrá actividades escolares el jueves 11 de junio, día de la inauguración. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, aclaró que la suspensión será solo por ese día y que el viernes 12 los estudiantes regresarán a clases.
Brugada también descartó asistir a la ceremonia inaugural y explicó que acompañará a la presidenta Sheinbaum en el Zócalo, donde se realizará un FIFA Fan Fest para disfrutar el partido México vs. Sudáfrica.
Este escenario pone sobre la mesa un debate interesante: mientras se busca facilitar la convivencia con eventos globales como el Mundial, se mantiene la responsabilidad de no paralizar la administración pública ni afectar la educación más allá de lo estrictamente necesario. En Puebla, la decisión final está en manos de las autoridades escolares, pero el gobierno estatal ya dejó claro que el orden y la continuidad laboral serán prioridad.
