Este martes 16 de junio de 2026, se confirmó la liberación de un ciudadano estadounidense detenido en Bogotá por un presunto caso de abuso contra un menor, luego de que los exámenes de Medicina Legal descartaran cualquier señal de violencia.
El caso, que generó un fuerte ruido mediático tanto en Colombia como en Estados Unidos, cobró aún más relevancia cuando el presidente Gustavo Petro se pronunció en sus redes sociales, aclarando que, según la información oficial, el hombre no cometió abuso sexual y que las imágenes difundidas fueron malinterpretadas.
Según la versión oficial, el extranjero habría sacado al niño al balcón para aliviar un atoramiento mientras comía. Además, se informó que el estadounidense se encontraba en Colombia para adelantar un proceso de adopción de tres menores de 5, 7 y 15 años.
El mandatario aprovechó la controversia para cuestionar el modelo de tercerización en algunos procesos de adopción y planteó que el Estado debería asumir directamente el cuidado de la niñez cuando falle el entorno familiar.
Por su parte, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) emitió un comunicado aclarando que los menores ingresaron al sistema de protección desde 2022 y que el proceso de adoptabilidad se realizó conforme a la ley.
Finalmente, el hombre ya contrató un equipo jurídico para demandar a quienes lo difamaron durante la polémica. Este caso pone en evidencia cómo la presión mediática y las redes sociales pueden afectar la presunción de inocencia, un principio fundamental que no debe perderse de vista.
