Mientras el Metro y el Metrobús acumulan miles de denuncias por robos cada año, el Cablebús de la Ciudad de México se ha consolidado como una opción de transporte no solo rápida y económica, sino también sorprendentemente segura. En sus primeros cinco años de operación, este sistema de teleférico reporta un promedio de apenas 0.4 robos anuales, según datos oficiales obtenidos por Reporte Índigo.
Inaugurada en julio de 2021, la primera línea del Cablebús conecta Indios Verdes con Cuautepec, y hoy, jueves 18 de junio de 2026, ya existen tres líneas en funcionamiento, con planes para expandirse hacia zonas como Ajusco, Álvaro Obregón y Milpa Alta. La apuesta del Gobierno capitalino es clara: transformar la movilidad urbana y reducir desigualdades sociales, facilitando el acceso a servicios, educación y empleo en áreas tradicionalmente marginadas.
Pero, ¿qué hace al Cablebús tan seguro en comparación con otros sistemas? A diferencia del Metro, donde en 2025 se abrieron 1,420 carpetas de investigación por robos (un promedio de casi 4 al día), y el Metrobús, con 429 casos (más de uno diario), el Cablebús apenas registró dos incidentes en cinco años, ambos sin violencia y ocurridos en áreas de estacionamiento en 2023 y 2025.
Este contraste no solo habla de la eficacia en la vigilancia y diseño del Cablebús, sino también de cómo la innovación puede ser aliada del orden y la seguridad en el transporte público. Mientras otros sistemas luchan contra la inseguridad que afecta a millones de usuarios, el Cablebús demuestra que es posible ofrecer movilidad eficiente sin sacrificar la tranquilidad de quienes lo usan.
Así que, si estás en CDMX y buscas una alternativa que combine rapidez, economía y seguridad, el Cablebús no solo es una opción viable, sino un ejemplo a seguir. Y para quienes dudan, los números no mienten: menos de un asalto al año en un sistema que mueve a miles diariamente es un logro que vale la pena destacar.
