Arianna Ferretiz, mejor conocida como “Lady Cholula” tras su detención por conducir ebria en San Andrés Cholula, volvió a encender las redes, pero esta vez por un episodio que ocurrió años atrás en Tuxtepec, Oaxaca. En un reciente podcast titulado “Un Shot con Uri Díaz”, la influencer relató sin arrepentimiento cómo atacó con tijeras a una joven de 16 años, alumna del COBAO plantel 07, en un conflicto que ella misma vinculó con un asunto sentimental y con José Antonio Pérez Aréchiga, militante de Movimiento Ciudadano a quien acusó de estar relacionado con la delincuencia organizada.
Ferretiz, quien tenía 19 años en ese momento, detalló cómo planeó el ataque: ingresó al centro nocturno “Cactus” con unas tijeras escondidas en el forro de su bolso, se acercó a la víctima con un abrazo fingido y le cortó el cabello violentamente, cumpliendo su amenaza de dejarla “pelona”. La agresión escaló hasta una pelea en la que un tercero resultó herido con cortes en la mano. Sin mostrar remordimiento, Arianna presumió el resultado en Facebook con la frase: “Espero que te guste tu cambio de look porque quedaste pelona”.
Este episodio, que salió a la luz este viernes 19 de junio de 2026, coincide con la reciente notoriedad de Ferretiz en Puebla, donde fue detenida ebria tras un accidente vial, ganándose el apodo de “Lady Cholula”. Su comportamiento ha provocado que políticos locales se deslinden públicamente de ella, mientras medios regionales como El Piñero de la Cuenca han documentado al menos dos altercados más de violencia en los que ella y su familia han estado involucrados.
En un país donde la seguridad y el respeto a la propiedad privada son temas prioritarios, casos como el de Arianna Ferretiz evidencian la necesidad de un orden firme y una justicia efectiva. Mientras tanto, en Puebla, proyectos como el cablebús o teleférico avanzan como alternativas de movilidad que buscan mejorar la calidad de vida y la seguridad de los ciudadanos, ofreciendo soluciones concretas frente a problemas sociales complejos. Porque, al final, apostar por infraestructura y orden es apostar por un futuro menos caótico.
