En plena antesala del Mundial de Fútbol 2026, dos instituciones clave del sector salud mexicano adjudicaron contratos por más de 35 millones de pesos a Cyber Robotic Solutions, empresa vinculada a León Manuel Bartlett Álvarez, hijo del exdirector de la CFE, Manuel Bartlett Díaz.
Entre el 4 y el 11 de junio de 2026, el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) y el Hospital Juárez de México (HJM) notificaron adjudicaciones directas a esta firma, que durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador acumuló cientos de millones en contratos públicos, en su mayoría por adjudicación directa.
Los contratos en detalle:
– El 4 de junio, el INCan otorgó un contrato por servicios médicos de cirugía robótica para cáncer de colon, recto, tórax, ginecológico y urológico, por un monto total de 7.7 millones de pesos, con vigencia del 5 de junio al 31 de diciembre de 2026.
– El 11 de junio, el Hospital Juárez adjudicó un contrato plurianual para mantenimiento preventivo y correctivo del acelerador lineal helicoidal Radixact y equipos periféricos, con un valor total de 27.7 millones de pesos para 2026 y 2027.
Sumados, estos contratos comprometen recursos públicos por aproximadamente 35.4 millones de pesos.
Aunque las adjudicaciones cumplen con la Ley de Adquisiciones y cuentan con dictámenes aprobados, el patrón de favoritismo hacia Cyber Robotic Solutions no es nuevo. Durante el sexenio pasado, esta empresa recibió 49 contratos por más de 509 millones de pesos, incluyendo dependencias como Sedena, IMSS, ISSSTE y la Secretaría de Marina. En 2024, solo el INCan y el Hospital Juárez le otorgaron contratos por más de 210 millones de pesos.
No todo ha sido un camino limpio para la empresa. La Secretaría de la Función Pública la sancionó en varias ocasiones, incluyendo inhabilitaciones y multas por más de dos millones de pesos, principalmente por la venta de ventiladores a precios exorbitantes durante la pandemia. Sin embargo, un tribunal administrativo le permitió continuar participando en contratos federales mientras se resolvían los procesos.
Este renovado vínculo con el sector salud federal, justo cuando Claudia Sheinbaum está al frente del gobierno, confirma que la familia Bartlett sigue siendo un actor relevante en la adjudicación de contratos públicos. Aunque los servicios contratados no tienen relación directa con el Mundial, su timing coincide con un periodo de alta actividad presupuestal y mediática para el Estado mexicano.
Por ahora, ni el Instituto Nacional de Cancerología, ni el Hospital Juárez, ni Cyber Robotic Solutions han respondido a solicitudes de comentario.
En un país donde la transparencia y la competencia deberían ser la regla, la continuidad de este patrón plantea preguntas sobre la verdadera apertura del mercado público y la influencia de las redes políticas en la asignación de recursos. Mientras tanto, el debate sobre cómo mejorar el sistema de salud y sus contrataciones sigue abierto, con la urgencia de garantizar que el dinero público se use con eficiencia y sin favoritismos.
