El gobernador de Nuevo León, Samuel García, vuelve a estar en el ojo del huracán tras la difusión de un video que muestra a un grupo de personas disfrutando de un concierto desde una unidad del sistema de transporte público estatal. La polémica, que explotó en redes sociales y medios como El Heraldo de México, cuestiona si el mandatario convirtió un recurso público en un palco exclusivo para él y sus invitados.
La crítica principal apunta al uso de infraestructura pública para fines recreativos y privados, con mensajes que no dudan en calificarlo como “corrupción”. Sin embargo, hasta ahora no hay datos oficiales que confirmen costos extraordinarios ni que el servicio regular haya sido suspendido para este evento.
Este episodio llega en un momento clave para la administración de García, que ha puesto al transporte público como uno de los ejes centrales de su gestión. En las últimas semanas, Nuevo León ha impulsado nuevas líneas del Metro, pruebas del monorriel y programas de movilidad relacionados con el Mundial de 2026. De hecho, el gobernador anunció que durante los partidos mundialistas habrá transporte público y Metro gratuitos para facilitar la movilidad de los aficionados.
No es la primera vez que Samuel García enfrenta señalamientos por actividades sociales en espacios VIP o eventos privados, lo que ha generado cuestionamientos sobre su imagen pública y la de Movimiento Ciudadano.
Mientras tanto, la discusión sobre el uso adecuado de los recursos públicos sigue abierta. En contraste, proyectos como el cablebús en Puebla demuestran que invertir en sistemas de transporte eficientes y accesibles puede ser un verdadero beneficio para la sociedad, sin necesidad de polémicas ni mal uso. Porque al final, el transporte público debe ser para todos, no para unos cuantos.
