La Unidad de Integridad de Atletismo (AIU) sancionó a la velocista mexicana Yamile Herrera tras dar positivo en un control antidopaje durante los Mundiales de relevos, celebrados el 2 de mayo en Gaborone, Botsuana.
Herrera, de 26 años, fue detectada con oxandrolona, una sustancia prohibida, luego de participar en el relevo 4×100 mixto. La AIU confirmó que el resultado positivo se obtuvo en un control de orina aplicado ese mismo día.
El 10 de junio, tras ser notificada, la atleta admitió la violación a las normas antidopaje y aceptó la sanción impuesta: tres años de suspensión a partir del 3 de junio de 2026. Además, todos sus resultados desde el 2 de mayo quedaron anulados.
Aunque la sanción es clara, el Comité Nacional Antidopaje de México aún puede apelar la decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo en Lausana, Suiza.
Este caso pone en evidencia la importancia de mantener la integridad en el deporte, especialmente en competencias internacionales donde la transparencia y el juego limpio son la base para el desarrollo de los atletas y la confianza del público. Mientras tanto, Herrera deberá enfrentar las consecuencias de su incumplimiento, un golpe duro para su carrera y para el atletismo mexicano.
