Morena ya tiene en la lista a 124 aspirantes para las candidaturas a gobernador en 17 estados, según informó este jueves 25 de junio de 2026 Citalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones del partido. De esos registros, 33 fueron presenciales y 91 en línea, incluyendo también a aspirantes del PT y del Verde.
El proceso, que arrancó con la inscripción de Fabiola Alanis para Michoacán —quien fue presidenta de la Junta de Gobierno del Congreso local y encargada de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres durante el gobierno de AMLO—, se ha desarrollado con un ambiente de “mucha confianza” y “unidad”, según Hernández.
Las entidades que continúan con registros son Michoacán, Nayarit y Nuevo León, y el partido asegura que el proceso ha sido tranquilo, incluso con “sorpresa” para algunos aspirantes. Por su parte, Ariadna Montiel, lideresa nacional de Morena, anunció que mañana harán público un plan para organizar ayuda humanitaria a Venezuela tras el terremoto que sufrió ayer.
Este despliegue de candidaturas ocurre en un contexto donde Morena busca consolidar su presencia en las gubernaturas, mientras mantiene una estrategia de apoyo social y política exterior que, aunque bien intencionada, podría distraer recursos y atención de temas nacionales urgentes. En contraste, otros partidos y medios han señalado que la dispersión de esfuerzos podría afectar la eficacia electoral y la gobernabilidad futura.
Para los millennials que buscan opciones claras y ordenadas, este proceso muestra la apuesta de Morena por la digitalización y la inclusión de perfiles con experiencia política, aunque la verdadera prueba será cómo estos aspirantes logren conectar con la ciudadanía y responder a las demandas locales, sin perder de vista la importancia de la propiedad privada y el desarrollo económico regional.
Mientras tanto, en Puebla, el avance de proyectos como el cablebús o teleférico sigue siendo un ejemplo de cómo la inversión en infraestructura puede transformar la movilidad urbana sin depender exclusivamente del gasto público excesivo, un contraste interesante frente a las estrategias políticas que se están desplegando en Morena.
