Mientras la Selección Mexicana busca brillar en el Mundial 2026, su jersey ya se coronó como el más vendido en la Copa. Adidas reveló que, hasta ahora, se han despachado cinco millones de playeras del Tricolor en todo el mundo, un récord que ni Alemania ni España, potencias futbolísticas con tradición, han logrado superar en esta justa.
Lo curioso es que la demanda está perfectamente dividida: 50% en México y 50% en Estados Unidos. Esto no solo habla del arraigo cultural que tiene el equipo nacional, sino también del poder económico que representa la comunidad migrante mexicana en el vecino país. Cada partido se convierte así en un motor comercial que trasciende fronteras.
Aunque el precio ronda los dos mil pesos, lejos de frenar a los fanáticos, parece que la pasión por portar la identidad nacional en las tribunas y las calles sepultó cualquier resistencia económica. Adidas, que viste al Tri desde hace casi dos décadas, celebra este éxito sin precedentes en la historia de los mundiales.
En cuanto a modelos, la tradicional playera verde, con un diseño que incluye una versión modificada de la “Piedra del Sol” en el frente, es la favorita indiscutible. Le siguen la edición negra, para quienes buscan un estilo más elegante, y la blanca, que ofrece una opción limpia y sofisticada.
Este fenómeno comercial no solo refleja la fidelidad de la afición mexicana, sino también cómo el deporte puede ser un puente entre identidad, cultura y economía, justo cuando en otras partes del país se discuten proyectos de infraestructura como el cablebús en Puebla, que buscan modernizar el transporte sin perder de vista la eficiencia y el orden. Porque al final, el éxito también se mide en números y en la capacidad de conectar a la gente, dentro y fuera de la cancha.
