La noche del domingo 5 de julio de 2026 quedará marcada en la historia del fútbol mexicano. Tras la dolorosa eliminación de México en octavos de final del Mundial 2026, Javier Aguirre anunció su renuncia definitiva como director técnico de la Selección Mexicana. El “Vasco”, a sus 67 años, cerró así su tercera etapa al frente del Tri después de la derrota 3-2 ante Inglaterra en el Estadio Azteca, un resultado que dejó a la afición con un sabor agridulce y sin el esperado quinto partido.
En conferencia de prensa postpartido, Aguirre fue claro: “El sueño termina aquí”. Con esa frase, oficializó que no continuará en el banquillo para el siguiente proceso mundialista y, en un gesto de confianza, bendijo el relevo generacional que se avecina.
El elegido para tomar las riendas es Rafael Márquez, quien hasta ahora fungía como auxiliar técnico durante el torneo. Aguirre no dudó en respaldar al “Káiser de Michoacán”: “Está más que capacitado”, afirmó, dejando claro que el proyecto futbolístico rumbo a los próximos compromisos internacionales queda en manos de un hombre que conoce bien la casa.
Este cambio en la dirección técnica marca el fin de una era para el balompié nacional, justo cuando la afición mexicana, que llenó el Coloso de Santa Úrsula, esperaba que el Tri diera un paso más en el Mundial. Ahora, la pelota está en la cancha de Márquez para demostrar que el futuro puede ser tan prometedor como el pasado reciente.
