La Fiscalía General de la República (FGR) abrió nuevas investigaciones sobre la captura de “El Mayo” en Estados Unidos, un caso que ahora se complica con acusaciones de violaciones legales y diplomáticas.
Este miércoles 8 de julio de 2026, en conferencia de prensa, la fiscal Ernestina Godoy reveló que hay indicios de un acuerdo entre Ovidio Guzmán y autoridades estadounidenses para modificar la medida cautelar del líder del Cártel de Sinaloa. Además, se habría permitido la entrada a Estados Unidos de 17 familiares de Guzmán, un movimiento que, según la FGR, no se ajusta a la legalidad.
Pero la cosa no termina ahí. Godoy también denunció que Ken Salazar, entonces embajador de Estados Unidos en México, negó la participación de agencias estadounidenses en la detención de “El Mayo”. Sin embargo, un reciente reportaje periodístico apunta a que el FBI fue quien llevó a cabo la operación, lo que pone en entredicho la versión oficial y la buena fe en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
La fiscal resumió la situación en tres graves problemas: violaciones al derecho mexicano e internacional, un pacto al margen de la ley y una mentira diplomática que rompe con los principios básicos de confianza entre naciones.
Este nuevo capítulo en la saga de “El Mayo” no solo pone en jaque la transparencia de las autoridades, sino que también evidencia cómo la política y la seguridad pueden entrelazarse en un juego de intereses poco claros. Mientras tanto, la sociedad sigue esperando que la justicia se aplique sin dobles agendas ni acuerdos ocultos.
