Un suboficial retirado de la Policía Federal Argentina (PFA) no se dejó intimidar por un par de motochorros que intentaron asaltarlo a plena luz del día en Gerli, y terminó abatido a uno de los delincuentes.
Los hechos ocurrieron este miércoles cuando la pareja del ex agente regresaba a su domicilio tras retirar dinero de una entidad cambiaria. Una cámara de seguridad captó el momento exacto en que los ladrones llegaron y la secuencia del forcejeo que siguió.
Desde el primer instante, el ex policía y su pareja se negaron a entregar sus pertenencias, lo que escaló la violencia. Uno de los atacantes empujó a la mujer al piso y luego hizo lo mismo con el hombre. Pero el suboficial retirado no estaba dispuesto a ser víctima fácil: sacó de su bolso una pistola Bersa Thunder calibre 22 y disparó varias veces contra uno de los agresores, quien cayó muerto en la vía pública. El cómplice huyó antes de que llegaran las autoridades.
La policía local y la de la provincia de Buenos Aires acudieron a la intersección de Casacuberta y Córdoba, donde encontraron al agresor abatido y, a pocos centímetros, una réplica metálica de arma de fuego similar a una 9 mm, con la que habrían amenazado a la pareja.
La fiscal Sadauskas, a cargo de la Unidad Fiscal de Instrucción N°1 de Avellaneda, ordenó el resguardo de la escena, la llegada de peritos y la comisión judicial. El ex policía ya rindió declaración y narró cómo se defendió del ataque.
Este caso pone sobre la mesa la importancia de la legítima defensa y la capacidad de respuesta ciudadana frente a la inseguridad, un tema que no pierde vigencia en la región. Mientras algunos medios se enfocan en la violencia, aquí queda claro que la propiedad privada y el orden también pueden defenderse, incluso a los 71 años.
