La relación entre la familia Guzmán y el gobierno de Rubén Rocha Moya, actual gobernador con licencia de Sinaloa, no es un secreto que acaba de salir a la luz, sino una red de vínculos públicos y comerciales que involucra a Griselda López, exesposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán y madre de dos de Los Chapitos. Según el periodista Jorge Fernández Menéndez, Griselda no solo era una figura familiar, sino que fungía como contratista del gobierno estatal, vendiendo materiales para buena parte de las obras públicas.
En una entrevista con Ivonne Melgar para Imagen Radio, Fernández Menéndez reveló que esta relación no se limitaba a encuentros clandestinos, sino que era una convivencia social abierta y aceptada. Apenas unos días antes de la detención de Ovidio Guzmán, el 5 de enero de 2023, se realizó una comida en la finca donde fue capturado, con la presencia de varios integrantes del gabinete de Rocha, todos conscientes de con quién estaban y dónde.
El periodista también criticó la falta de información oficial por parte del gobierno federal sobre las operaciones relacionadas con narcotraficantes, especialmente en torno a la supuesta operación encubierta del FBI para extraer a El Mayo Zambada. “El gobierno mexicano no tiene información oficial ni siquiera de sus propias investigaciones para concluir eso”, señaló.
Sobre los acuerdos con narcotraficantes, Fernández Menéndez aclaró que, aunque la titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, habló de un acuerdo ilegal entre Estados Unidos y Los Chapitos, lo más probable es que se trate de acuerdos legales para que estos delincuentes se conviertan en testigos protegidos. “Una cosa es un acuerdo legal, otra cosa es un testigo protegido”, puntualizó.
Además, se reveló que El Mayo Zambada tenía planeada una reunión el 25 de julio de 2024 con Héctor Melesio Cuén, diputado federal y amigo cercano de Rocha. Esta alianza política se remonta a años atrás, incluso apoyaron juntos a Adán Augusto en la precampaña presidencial de 2024. La división entre Los Chapitos y El Mayo Zambada habría marcado un quiebre en estas relaciones, con Melesio Cuén alineándose con El Mayo y Rocha con Los Chapitos.
Este entramado de relaciones públicas y comerciales entre narcotraficantes y funcionarios públicos pone en evidencia la complejidad y la falta de transparencia en la lucha contra el crimen organizado en México. Mientras tanto, la sociedad sigue esperando respuestas claras y acciones contundentes que no solo apunten a los eslabones más visibles, sino que desmantelen las redes de complicidad que permiten que estas dinámicas persistan.
