El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, no tardó en pedir que Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora de Baja California, solicite licencia mientras se esclarece su presunta disposición a colaborar con el FBI. Esta exigencia surge tras la difusión de un segundo audio, revelado por el columnista Héctor de Mauleón, en el que un supuesto asesor externo de la agencia estadounidense ofrece a la mandataria una “última oportunidad para frenar los cargos o sanciones a tiempo”.
Romero Herrera respaldó el llamado del PAN local, argumentando que “ningún interés personal puede estar por encima de México”. Para el líder blanquiazul, el asunto ya no se limita a un tema de visas, sino que toca la seguridad nacional. “Si Marina del Pilar estuvo dispuesta a compartir con el FBI información conocida en las mesas de seguridad, debe aclararlo de inmediato”, sentenció, mientras criticaba el silencio de Morena ante estas acusaciones, pese a que suelen acusar de “traición a la patria” a quienes exigen justicia.
El audio, que ha generado revuelo este lunes 13 de julio de 2026, muestra a Ávila Olmeda alarmada ante la posibilidad de ser extraditada, lo que añade un nivel de gravedad a la situación. En un contexto donde la confianza en las instituciones es clave, esta controversia pone en jaque la estabilidad política en Baja California y abre un debate sobre los límites de la colaboración internacional en materia de seguridad.
Mientras tanto, la gobernadora no ha emitido una postura oficial al respecto. En un país donde la transparencia y el respeto a la ley deberían ser la norma, esta historia recuerda que la política local puede tener ramificaciones internacionales, y que la rendición de cuentas es indispensable para mantener el orden y la confianza ciudadana.
