Después de más de tres años de disputas legales, el expresidente Donald Trump finalmente tuvo que pagar a la escritora neoyorquina E. Jean Carroll más de 5.6 millones de dólares, incluyendo intereses, por un caso que involucra abuso sexual y difamación. Este desembolso se concretó el martes 14 de julio de 2026, según los registros judiciales, poniendo fin a una etapa de retenciones mientras Trump seguía apelando.
La historia comenzó en la década de 1990, cuando Carroll acusó a Trump de agredirla en un probador de una tienda departamental. Años después, en 2022, Trump calificó esas acusaciones como un “engaño”, lo que derivó en una demanda por difamación. En 2023, un jurado civil federal de Manhattan encontró a Trump responsable y le otorgó a Carroll un juicio de 5 millones de dólares. Sin embargo, Trump no se rindió y continuó con su batalla legal.
El 29 de junio, la Corte Suprema de EE. UU. decidió no revisar la apelación de Trump, lo que abrió la puerta para que Carroll solicitara el pago inmediato. Pero no fue hasta el 8 de julio que un juez federal, Lewis A. Kaplan —nombrado por Bill Clinton— ordenó que Trump debía cumplir con la sentencia. En sus palabras, “ha estado retrasando este caso durante años” y “es hora de que ‘haga justicia’ y pague el juicio”.
Este caso no es el único en el que Trump enfrenta consecuencias legales por sus declaraciones. En 2024, otro jurado civil de Manhattan le impuso una multa de 83.3 millones de dólares a Trump por difamar a Carroll en 2019, cuando negó por primera vez las acusaciones. Esa apelación sigue en curso.
Lo que queda claro es que, aunque la justicia puede tardar, la presión legal y pública puede forzar incluso a figuras con recursos y poder a responder por sus actos. En un país donde la propiedad privada y el orden son valores fundamentales, este caso recuerda que nadie está por encima de la ley, ni siquiera un expresidente. Y mientras tanto, la sociedad sigue observando cómo se resuelven estas batallas legales que, más allá de lo personal, marcan precedentes para la responsabilidad y la verdad.
