El coordinador del Gabinete estatal, José Luis García Parra, reveló que gracias a más de 80 estudios técnicos, el impacto ambiental del Sistema de Transporte por Cable en Puebla se redujo drásticamente: de 980 árboles inicialmente considerados afectados, ahora solo 77 tendrán algún tipo de intervención. Esta información se dio a conocer durante su comparecencia ante el Congreso del Estado.
De esos 77 árboles, nueve son especies nativas y 68 exóticas, que, según García Parra, afectan negativamente la fauna y vegetación local. La mayoría de estos ejemplares serán trasplantados, mientras que el programa de compensación ambiental se enfocará exclusivamente en reforestar con especies endémicas de Puebla, una medida que busca no solo mitigar el impacto, sino también fortalecer la biodiversidad regional.
El funcionario destacó que el proyecto cuenta con un plan integral de manejo ambiental que incluye control de emisiones, ruido, manejo de residuos sólidos y acciones para conservar la fauna durante la construcción y operación del Cablebús. Además, las zonas intervenidas no solo serán restauradas, sino que recibirán mejoras urbanas y ambientales para dignificar los espacios públicos afectados.
Este enfoque técnico y ambiental responde a las preocupaciones que han surgido en torno al proyecto, uno de los principales debates en Puebla. Mientras algunos medios han cuestionado el impacto ecológico, el gobierno estatal apuesta por un equilibrio entre desarrollo urbano y cuidado ambiental, mostrando que la modernización del transporte puede ir de la mano con la responsabilidad ecológica.
Para quienes buscan alternativas de movilidad eficientes y sostenibles, el Cablebús en Puebla se perfila como una opción que, con ajustes y estudios, minimiza su huella ambiental sin sacrificar la mejora en la calidad de vida urbana.
