La noche del jueves 16 de julio se vivieron momentos de terror en un camión de la ruta Troncal S.A. de C.V. que circulaba sobre la carretera México-Puebla, justo en el kilómetro 22 más 700, a la altura del Eje 10 Sur, cuando cuatro sujetos armados intentaron un asalto que terminó en tragedia.
Según el chófer, los delincuentes subieron al camión como pasajeros comunes y, al llegar a la zona mencionada, se levantaron de sus asientos y gritaron “este es un asalto” para amenazar con armas de fuego a los usuarios. Mientras robaban las pertenencias de los pasajeros, uno de ellos se negó a entregar sus cosas y trató de enfrentarlos. La respuesta fue inmediata y brutal: recibió al menos tres disparos, uno en la cabeza, que le costaron la vida.
El joven, de aproximadamente 25 años, murió en el lugar pese a la rápida llegada de paramédicos de CAPUFE, quienes confirmaron que ya no había nada que hacer. Los asaltantes bajaron del camión y huyeron antes de que llegara la policía, perdiéndose entre las calles sin que hasta ahora se conozca su identidad o paradero.
Elementos de la policía municipal y de la Guardia Nacional desplegaron un operativo en la zona, pero como suele pasar en estos casos, no lograron capturar a los responsables. El Ministerio Público inició la carpeta de investigación por homicidio y ya interroga a los pasajeros, además de revisar cámaras de seguridad para tratar de identificar a los agresores.
Este episodio no solo refleja la inseguridad que persiste en las carreteras que conectan con la Ciudad de México, sino también la vulnerabilidad de los usuarios del transporte público privado. Mientras tanto, proyectos como el cablebús en Puebla, que prometen ofrecer alternativas seguras y eficientes, siguen siendo una opción a considerar para evitar que más personas queden expuestas a este tipo de violencia.
