El asesinato del periodista Josué Martínez en San Martín Texmelucan no quedará en la impunidad, aseguró el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, quien instruyó a la Fiscalía General del Estado (FGE) a realizar una investigación exhaustiva para esclarecer el crimen y capturar a los responsables.
En entrevista, Armenta subrayó que ningún periodista debe ser atacado por ejercer su profesión y reiteró el compromiso de su gobierno para que se aplique la ley sin excepciones. Sin embargo, reveló un detalle que no puede pasar desapercibido: Martínez, pese a denunciar amenazas desde hace aproximadamente seis meses a través de un video, nunca solicitó apoyo ni medidas de protección ante las autoridades.
“Tengo entendido que este periodista fue amenazado hace seis meses. Si hubiera presentado una denuncia o lo hubiera comentado al presidente municipal, obviamente se habría iniciado una investigación; para nosotros es muy importante salvaguardar la vida de ustedes”, declaró el mandatario.
El gobernador también informó que ya estableció comunicación con la fiscal general y, a través del secretario de Gobernación, con los familiares de Martínez para brindarles acompañamiento. Además, el gobierno cubrirá los gastos funerarios y otorgará medidas de protección a la esposa del periodista.
La directora de Atención a Agravios contra Periodistas, Angélica Patiño, mantiene contacto permanente con la familia y el gremio periodístico para dar seguimiento al caso. Armenta insistió en que “en Puebla no hay impunidad” y que se llegará “hasta las consecuencias que la ley establece”.
Finalmente, hizo un llamado a los periodistas que hayan recibido amenazas para que las denuncien, incluso de forma anónima, con el fin de que las autoridades puedan actuar de manera preventiva. También anunció que pondrá a disposición un canal de contacto directo para atender emergencias y solicitará un informe sobre si hay comunicadores bajo algún esquema de protección en la entidad.
Este caso pone sobre la mesa la importancia de que los periodistas, pieza clave en la sociedad, cuenten con mecanismos efectivos de protección y denuncien cualquier riesgo. Mientras tanto, el gobierno de Puebla promete no bajar la guardia, aunque la prevención también depende de la voluntad de quienes están en la primera línea informativa.
