Este jueves 11 de junio de 2026, la Ciudad de México vive el arranque oficial del FIFA Fan Festival en el Zócalo, un espacio gratuito y autorizado para que miles de aficionados sigan la Copa Mundial 2026. Aunque la inauguración del torneo se celebra con el partido México vs. Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, la capital ofrece esta alternativa para quienes prefieren vivir la fiesta mundialista en el corazón del Centro Histórico.
Sin embargo, la celebración no está exenta de tensiones. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene un plantón en la Plaza de la Constitución y ha confirmado que realizará al menos ocho protestas durante la inauguración, incluyendo este jueves 11 de junio. Las mesas de diálogo con el gobierno federal no lograron un acuerdo total, por lo que el magisterio decidió continuar con su presencia en la zona.
En medio de este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró en su conferencia matutina que aún no confirma su asistencia al Fan Fest, pues dependerá de “cómo se vayan dando las cosas” durante las protestas. Esta postura refleja la complejidad de conjugar el orden público con la celebración de un evento que forma parte de la red oficial de festivales FIFA en las ciudades anfitrionas.
El Fan Fest opera desde las 09:30 hasta las 22:30 horas, con una capacidad máxima autorizada para 55 mil personas. La programación se extenderá hasta el 19 de julio de 2026, cubriendo toda la duración del Mundial, con horarios que varían según los partidos y actividades programadas.
Para quienes planean asistir, las autoridades recomiendan prever afectaciones en la movilidad, ya que algunas estaciones de la Línea 2 del Metro, como Zócalo/Tenochtitlan, podrían cerrar temporalmente debido a las movilizaciones. A pesar de estos retos, el festival mantiene sus actividades con normalidad y promete ser un punto de encuentro para los fanáticos del fútbol durante las próximas semanas.
Este Fan Fest es un ejemplo de cómo la Ciudad de México apuesta por combinar la pasión deportiva con la convivencia social, incluso en contextos de protesta. Mientras algunos dudan, la fiesta mundialista sigue su curso en el Zócalo, recordándonos que el orden y la propiedad pública pueden coexistir con la expresión ciudadana y el entretenimiento masivo.
