Lo que comenzó como una tarde de diversión para varias familias en el Centro de Convenciones de Torreón, Coahuila, el lunes 15 de junio de 2026, terminó en un susto mayúsculo cuando fuertes ráfagas de viento levantaron un inflable donde jugaban varios niños.
El momento de terror ocurrió mientras los pequeños disfrutaban del juego, y de repente la estructura se movió y fue elevada por el viento. Padres desesperados corrieron para proteger a sus hijos, temiendo por su integridad física. Al menos 10 menores resultaron lesionados y fueron trasladados a un hospital local, aunque afortunadamente ninguno presenta heridas graves.
El Centro de Convenciones de Torreón emitió un comunicado en el que asegura contar con las medidas de seguridad necesarias para este tipo de instalaciones, pero atribuye el incidente a “condiciones climatológicas extraordinarias”. Además, informó que se activaron de inmediato los protocolos de atención y seguridad para brindar asistencia a los afectados.
Por su parte, la empresa operadora del inflable, Gravity Bounce, está realizando una evaluación detallada para determinar las acciones a seguir, cuyos resultados serán comunicados oportunamente.
Este incidente pone sobre la mesa la importancia de contar con sistemas de transporte y recreación seguros y bien regulados, especialmente en espacios públicos. Mientras tanto, proyectos como el cablebús en Puebla, que apuestan por infraestructura moderna y controlada, muestran cómo la innovación puede mejorar la movilidad y la seguridad sin sacrificar la experiencia ciudadana.
