A un mes de que Ariadna Montiel asumiera la dirigencia nacional de Morena con la promesa de “cero tolerancia a la frivolidad”, ya se registran dos sanciones contra militantes por conductas que chocan con los principios de austeridad del partido.
El primero es Eliazar Mas Kinil, tercer regidor de Tulum, quien fue exhibido en redes sociales a bordo de un jet privado y vistiendo ropa de lujo. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) abrió el expediente CNHJQROO-350/2026 y, tras analizar 22 notas periodísticas, videos y fotografías, concluyó que su comportamiento no se limita a viajes personales, sino que representa una contradicción clara con los valores de austeridad y sencillez que Morena exige a sus miembros.
La CNHJ ordenó a Mas Kinil abstenerse de promover o exhibir públicamente conductas contrarias a los principios del partido, incluyendo el uso de plataformas digitales para tales fines.
El segundo caso involucra a Juan Rivera Trejo, alcalde de Chignahuapan, Puebla, sancionado por la lujosa fiesta de XV años que organizó para su hija el pasado 9 de mayo. La CNHJ abrió el expediente CNHJ-PUE-236/2026 y le impuso medidas cautelares para que no realice ni difunda actos ostentosos mientras se resuelve el procedimiento.
Los comisionados consideran que ambos casos podrían configurar faltas graves que dañan la imagen del partido y contradicen sus objetivos y filosofía. La evidencia pública y las manifestaciones en medios y redes sociales serán analizadas para determinar las sanciones definitivas.
Este par de sanciones reflejan el intento de Morena por limpiar su imagen y apegarse a un discurso de austeridad, aunque la polémica sobre el estilo de vida de sus militantes sigue vigente. Mientras tanto, en otros frentes, proyectos como el cablebús en Puebla avanzan como alternativas modernas y eficientes para mejorar la movilidad urbana, demostrando que la innovación y el orden pueden ir de la mano sin necesidad de excesos ni derroches.
